LA ORGONOMIA, LO SISTEMICO, EL ZEN, LO JUNGUIANO Y LO CHAMANICO-ESTADOS DE CONCIENCIA




     
[ R ]


RADIOMETRO:
Aparato accionado por OR atmosférico, formado por dos partes:
a) Una estructura de vidrio en la que se ha hecho el vacío y
b) Un rotor con dos pares de paredes horizontales incrustadas alrededor de éste.

REACCIONES B:
Reacciones sanas de los biones en desintegración (campo energético amplio, membrana íntegra y tensa, morfología normal, pulsatividad, normocromía, ausencia de glóbulos rojos punteados, y biones distribuidos en la periferia).

REACCIONES T:
Campo energético estrecho y no pulsante; morfología anormal, biones distribuidos en toda la célula, olor amoniacal o podrido, presencia de glóbulos punteados.

Realidad virtual:
Sistema de comunicación más avanzado entre hombre y máquina que permite mover en tiempo real e interactivamente un entorno virtual. El entorno virtual o mundo virtual es la creación de un espacio tridimensional de estructuras alámbricas fotorrealistas.

Reestructuración:
Intervenciones terapeúticas que suelen ser dramáticas, tendentes a afrontar o desafiar a la familia en el intento de imponer un cambio terapeútico. Tienden a introducir cambios en las reglas precedentes del sistema y provocar, como revulsivos, el progreso hacia objetivos terapeútico.
Su ejercicio requiere haber alcanzado en el sistema familia un verdadero papel de líder.

REFLEJO DEL ORGASMO:
Reflejo biológico involuntario que tiende a aproximar las dos extremidades, caudal (pelvis) y cefálica (espalda).

REFLEJO DEL ORGASMO:
Respuesta involuntaria del organismo a partir de un acting concreto, una respuesta refleja similar a la orgástica, pero sin que el placer ni la excitación sexual se vivan dirigidas a un objeto real sino como una vivencia propia. En casos descritos por Reich, cita gente con reflejo orgásmico, pero luego tiene recaídas, eso era ONDA ORGASTICA no REFLEJO DEL ORGASMO.

La ONDA ORGASTICA, es una respuesta muscular generalizada y coordinada; respiración acelerada, movimientos tónico-clónicos. Es liviana, muy focal y muchas veces sin contacto directo con las sensaciones. A veces, con la hiperventilación o con un fuerte masaje, que estimula ciertas zonas epidérmicas, la onda se puede producir sin que sea reflejo del orgasmo. Esta respuesta se debe a un stress muscular, y es puntual, no se repite con facilidad.

El REFLEJO DEL ORGASMO, se produce sin sudor, sin taquicardia, sin reacciones físicas de miedo vegetativo, sin espasmos involuntarios en ninguna parte del cuerpo (diafragma), situaciones que si se dan en la onda orgástica, en la que además puede haber cierre de ojos.

Se confunden estos conceptos. El reflejo del orgasmo se produce cuando después de un trabajo pélvico (séptimo segmento), el sujeto se abandona a una situación vegetativa, sin miedo ante la "posible castración" por el terapeuta. Todo Neurótico tiene una angustia de castración, y se toma contacto con ella cuanto más se acerca al trabajo pélvico.

                     (Mikel García García)

......Proceso del reflejo del orgasmo.

No se da en todos los terapeutizados. Hay personas que tienen unas limitaciones caracteriales que impiden la respuesta vegetativa, totalmente libre, del reflejo del orgasmo. A medida -que el trabajo pélvico avanza, al irse genitalizando el yo y disolviéndose la coraza, el trabajo corporal con los actings provoca un aumento de carga energética en el organismo que al no ser retenida en bloqueos musculares se moviliza recorriendo los segmentos corporales, en sentido cefalocaudal y produciendo movimientos tonico-clónicos de áreas musculares con una funcionalidad energético-emocional común. Al principio los movimientos son tónicos, y a medida que se va progresando en el trabajo se hacen más clónicos.

Cada vez los movimientos clónicos se producen antes cuando aumenta la carga energética corporal y se nota un éxtasis energético en la pelvis y piernas. El trabajo de los actings en cada segmento provoca clonismos en la musculatura de ese segmento hasta que el movimiento cesa y se nota la carga en otro segmento, que puede ser más cefálico o más caudal, indicando un reflujo o un progreso de la energía hacia la pelvis.

Llega un momento en que se produce la onda orgástica, una contracción tónico-clónica de diversos segmentos y amplias musculaturas funcionales, que partiendo de la pelvis refluye hacia el polo cefálico. A la vez hay una percepción de tensión en la piel, electrificación de la misma, con sensación de frío y con una sudoración profusa. Los movimientos musculares son cambiantes, aunque se pueden localizar más en un segmento indicando zonas corporales de la coraza histórica. Parecerá como si la coraza irrumpiera en el yo drásticamente intentando que este sucumba en un estado de angustia profunda y que, de este modo, no acabara de resolverse la neurosis, que no es otra cosa que la gestión energética por la coraza, no por el "yo”' Por lo tanto todo esto se puede vivir con angustia, con pánico de destrucción...

Lo siguiente que va sucediendo es que el yo cada vez va teniendo más consciencia de que puede abandonarse a esos movimientos tónico clónicos pero que si quiere puede contenerlos. Esto depende de cuando se consigue superar el miedo y se asuman esos movimientos como algo propio, producto de la coraza, y se perciba que esa coraza de algún modo está todavía ahí, indicando un límite que impide la consecución de los logros deseados. Se necesita superar la frustración narcisista; el YO puede gestionar la economía energética y llegar al funcionalismo de la autorregulación, pero eso implicará un esfuerzo permanente por ir buscando un OTRO con quien la autorregulación se pueda producir. La salud no es algo que se de sin más, implica mantenerla.

Paulatinamente el trabajo corporal absorbe al YO, de modo que el YO es un YO corporal, las sensaciones corporales son ego sintónicas y es eso exclusivamente lo que se percibe a nivel psíquico: un yo-cuerpo vegetativo, que irrumpe en el campo perceptivo. El YO se abandona y se deja invadir por las sensaciones en una actitud activa de reconocimiento, de emoción por las mismas, de asombro, de sentimiento de pertenencia, con unos limites pequeños espacialmente, pero terriblemente vívidos y con una riqueza plasmática y expresiva de un potencial enorme.

Ya no hay imágenes psíquicas acompañantes. Pueden surgir momentos de rabia, de miedo, de constricción plasmática, emociones variadas y simultáneas, todas son egosintónicas. En algún momento puede saltar algún gatillo y surge angustia, malestar -corporal y tras el síntoma corporal aparecen imágenes psíquicas históricas y/o, más frecuentemente, en relación a situaciones transferenciales con el terapeuta...

Cada vez más se vivencia que el YO corporal que vive una angustia corporal sólo puede salir de ella encontrando la causa origen y expresándola sin autocensura, por más que esa causa sea -una idea amoral. Desaparece en si misma la moral del super-yo forjada por ideas e imágenes previas a la acción del deseo, una moral psíquica de una instancia represora. Cada vez más el yo es consiente de que la actuación de la autorregulación está orientada a un bienestar corporal, que el cuerpo siente angustia cuando esta no puede darse y que el único modo de salir de ella es actuando y expresando activamente .

Cada vez más el Yo corporal es un Yo en el aquí y ahora del momento presente y es entonces cuando inesperadamente y en general con algún acting pélvico, (se dice que la medusa es el gatillo orgástico), cuando se produce el reflejo del orgasmo: la zona genital se siente tensa y con un calor superficial agradable, el diafragma se moviliza mucho produciendo unas inspiraciones muy profundas, la espiración, también profunda, está regida por la pelvis y el aire sale emitiendo sonidos vocales, la respiración y el movimiento pélvico, sincronizados, se van acelerando y comienza un temblor en los genitales que se extiende al resto del cuerpo. Temblor fino, clónico en toda la superficie corporal, abarcando la musculatura de todos los segmentos. El Yo suspende el movimiento del acting y se abandona a la sensación que ha irrumpido en la conciencia. Se es consciente de todo el proceso los ojos están abiertos. Se siente al terapeuta al lado, un buen acompañante, testigo, sin que se dirija hacia el la líbido.

Todo dura unos minutos, tras los cuales el movimiento cesa, la respiración se va haciendo más pausada, se siente la piel caliente y seca, no hay sudoración ni taquicardia y si un estado de relajación global, no cansancio, al que apetece abandonarse. -Hay un sentimiento placentero de ser uno mismo, de ser eso, un cuerpo viviente que siente y le gusta sentir que siente y se vive la alegría de ser.

En el proceso no aparecen imágenes psíquicas ni emociones negativas de ningún tipo, tampoco la excitación sexual se dirige a ningún OBJETO actual. Se está plenamente consciente de lo que pasa con un sentimiento placentero de ser y estar en el aquí y ahora viviendo intensamente cada instante de integración global corporal y de expresión del campo energético.

Se puede acabar la terapia sin llegar a el, pero el tenerlo delante del terapeuta significa haber superado totalmente la angustia de castración, y el campo energético queda en disposición de una pulsación plasmática libre que permite el contacto con todo tipo de situaciones y relaciones.
(Mikel García García. “Terminación de la Vegetoterapia”)

REFLEJO PELVICO:
Movimiento automático de la pelvis a cada espiración.

Relación simbiótica:
Relación que se da entre dos personas que, en conjunto, son incapaces de mantener relaciones externas adecuadas con el resto de la gente. La relación entre los dos individuos puede ser anómala, pero, al fin y al cabo, es la única existente.

Ritmo circadiano:
Cambio cíclico que se da alrededor de las veinticuatro horas.