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FUNCIONALISMO ORGONOMICO:
El método del funcionalismo orgonómico es nuevo paradigma científico
inscrito dentro de una metodología funcionalista
y dialéctica. Este paradigma empieza en el
campo de la Psicología profunda, pero rápidamente se extiende al de la biología,
Psicología social, medicina, etc. Por tanto es de un paradigma interdisciplinar, cuyos modelos interpretativos de
la realidad son divergentes de los ofrecidos por la actual ciencia normal
(mecanicista). No obstante, el funcionalismo
orgonómico no representa un tipo diferente
o nuevo de la filosofía natural, sino un tipo
diferente y nuevo de herramienta de la investigación
natural. Reich pretende no captar simplemente la realidad en conceptos
fosilizados y rígidos que encorsetan el objeto investigado, sino liberar a dicho objeto
para que se exprese mediante su método. La ciencia reichiana aparece como
libre de todo interés ideológico al ser una ciencia radical, que pretende llevar las
cosas a sus últimas consecuencias, a sus raíces, sin tapujos ni complejos. El
funcionalismo orgonómico se opone al mecanicismo,
al misticismo y al vitalismo. Para Reich, materia y energía no son dos cosas contrapuestas,
en las que una somete a la otra, o actúa de espaldas a ésta, sino que son las dos caras de la misma moneda, idénticas y antitéticas a la vez en una misma
unidad. Para Reich, el pensamiento está en
relación a la estructura de carácter de cada individuo.
El método reichiano es un método funcionalista aunque también dialéctico. Es funcionalista puesto que cada
elemento de la realidad que se esté estudiando cobra sentido en relación con las
interrelaciones que se establezcan con el todo; por lo tanto, realiza una función, es
decir, dicho elemento contribuye al funcionamiento del conjunto del que forma parte.
También comparte con el funcionalismo la crítica a la «causalidad». En lugar de
«causa », el funcionalismo postula «principios funcionales comunes» en un orden
siempre más profundo y más comprensible. Epistemológicamente el «principio funcional
común» es posterior a las ramas en que se divide. Aquí es precisamente donde aparece el
movimiento dialéctico del método reichiano. El movimiento dialéctico se revela en Reich
por dos vías a) Por los escritos de Marx y Engels con los que toma contacto y trabaja en
profundidad. Reich parte de la pluralidad, pero justamente en la diferencia el individuo
se hace singular, y esa singularidad es lo que aporta a la colectividad, no para
establecer unas relaciones de poder sino para enriquecerla, puesto que ninguna
singularidad es más digna que otra ya que todas juntas contribuyen al crecimiento y
diversificación de la sociedad; contribuyen no por ser singulares sino por estar
insertadas en una red de relaciones con otras. b) La otra vía por la que se le revela a
Reich la dialéctica es la propia práctica psicoanalítica. En Reich lo que es
dialéctica es la propia realidad, es decir, los procesos por los que se interrelacionan
las distintas funciones. Y estos procesos cuando se desvelan tienden a mostrarnos una
verdad cada vez mas simple.
El funcionalismo orgonómico pretende
describir el funcionamiento natural, partiendo no sobre las bases de algún principio
metafísico sino obedeciendo a las leyes funcionales de la materia y energía. El proceder
de esta descripción tiene los siguientes momentos:
a) Se
descubre una función. una vez que ocurre esto hay que preguntarse: ¿Donde está el
equivalente funcional de la función recién descubierta?
b) Una
vez descubierto el equivalente funcional tenemos un par de funciones emparejadas. Ambas
forman una «unidad funcional» y simultáneamente son diferentes y antitéticas. Soma y
psique son dos funciones diferentes, relacionadas una respecto a la otra en una unidad
funcional, siendo en ocasiones idénticas (se integran en un mismo individuo),
divergentes, paralelas- independientes una de otra, o convergentes. El soma y la psique se
relacionan entre sí respectivamente sin dejar de ser lo que son; de la misma forma
cualquier par de funciones emparejadas que forman una unidad funcional se relacionan entre
sí en la simultaneidad de identidad y antítesis.
c) ¿Con
referencia a qué se establece esta simultaneidad de identidad y antítesis entre estas
dos funciones emparejadas? Con referencia a un Principio Funcional Común (P.F.C.). Este se sitúa en un nivel más
profundo, lo que en Reich significa más simple y, por tanto, también más global. Una
vez interrelacionadas las dos funciones emparejadas con el P.F.C. surge
una línea de investigación que impulsa al conocimiento de principios funcionales aún
más profundos; de esta forma aparece un principio
pragmático de comprobación de certeza de un P.F.C.: «Si la fórmula funcional del P.F.C. [...] corresponde a un proceso
objetivo, lleva por necesidad a nuevos descubrimientos o a simplificaciones
teóricas.[...] si una nueva conexión o reducción a un P.F.C. no es posible, entonces la
fórmula sería incorrecta» (W. Reich: «El Funcionalismo Orgonómico»).
Una vez encontrado el P.F.C., se busca el
equivalente funcional, y entre ambas funciones emparejadas, de nuevo, el P.F.C. en un
ciclo similar al anterior. Debemos tener en cuenta que lo que se describe son procesos
naturales; por lo que una misma función puede emparejarse con otras distintas, formando
así esquemas funcionales distintos cada uno de los cuales tendrá un P.F.C. diferente.
Respecto al orden de las funciones está en
relación a la proximidad o lejanía del principio básico de la naturaleza (función del
orgasmo). Cuanto más cerca están, más comprensibles son y, por tanto, mayor amplitud
del campo funcional; cuanto más lejos están
más restringidas son y más pequeño es su campo funcional. El campo funcional es algo
así como el horizonte real donde actúa el proceso que se está describiendo. En la
ciencia mecanicista los campos funcionales están separados por fronteras rígidas que no
permiten la integración, de tal manera que lo que se sabe sobre un campo ocurre a
espaldas de lo que se sabe de otro, de modo que el mundo deviene con el aumento del saber
más complicado, confuso e impreciso, en vez de aparecer más claro y simple. El
funcionalismo orgonómico establece la conexión funcional de los procesos en distintos
campos funcionales y, por tanto, la disolución de las fronteras entre las ciencias.
El funcionamiento natural tiene, para Reich,
básicamente una naturaleza bioenergética. Los procesos mecánicos no son cuestionados,
existen, pero sólo en el campo de las funciones mecánicas, físicas, químicas,
cibernéticas, etc. El pensamiento mecanicista es correcto en el campo de las funciones
mecánicas; pero se vuelve inservible a la hora de llenar los huecos que deja abiertos al
ser un pensamiento puramente horizontal, por lo que deviene secundario y derivable a
partir de una ley más amplia y profunda, que es capaz de integrar en un todo no sólo la
vertiente mecánica y material de la naturaleza, sino también su vertiente energética,
en una unidad funcional en la que se compagina la simultaneidad de identidad y antítesis.
Para Reich la unidad domina el todo. esto
significa que la verdad de una cosa no se
encuentra en la cosa aislada sino en la estructura, en la conexión con el todo la
investigación científica debe estar guiada por la visión del detalle y de la totalidad
al mismo tiempo. El hombre como organismo individual se integra en su entorno, o más
aún, en el cosmos que le rodea, y en esta integración se produce la simultaneidad de
identidad y antítesis: la singularidad de un organismo en su identidad se contrapone al
mundo, pero éste a su vez es un todo omniabarcador que integra a aquel como sustentáculo
de sus funciones parciales, que son análogas a las de otros organismos o incluso a las
del mismo cosmos.
En esa unidad que domina el todo persisten
funciones naturales objetivas y éstas son fundamentalmente racionales porque nosotros
como organismos individuales dotados de conciencia reconocemos en nosotros mismos esas
funciones análogas a las del cosmos. Tomando contacto con nuestro cuerpo y nuestras
propias emociones es como mejor podemos tomar contacto con esa «lógica funcional
objetiva de la naturaleza» que también opera de forma inevitable en el hombre.
Para entender la forma de proceder de Reich
tenemos que saber que el pensamiento reichiano es
básicamente generativo e histórico. El desarrollo de los acontecimientos mismos va
marcando el proceso de investigación. No se tiene ni una idea ni unos resultados
predeterminados o preconcebidos que hay que obtener, porque se aspira a comprender lo real
y no a cambiarlo no se trata de constreñir
nada para provocar una transformación a nuestro antojo; las cosas cambiarán cuando las
comprendamos realmente y sepamos facilitarles la vía de su expresión o crecimiento de
dentro a fuera.
El
funcionalismo orgonómico es una metodología empirista, pero no parte del dato
concreto exclusivamente, sino de éste en cuanto que forma parte de una red de relaciones
dinamizada por una lógica funcional y que constituye las funciones naturales objetivas.
Dos consejos imprescindibles para el investigador que trabaje en orgonomía: ignorar
momentáneamente todas las interpretaciones teóricas
del fenómeno que se esté estudiando, para evitar de esta forma preconcepciones y
prejuicios que paralicen el desarrollo natural de la investigación; y prestar especial
atención a la propia percepción orgánica durante la investigación.
Este último punto es de vital importancia y
caracteriza al funcionalismo orgonómico, demarcándolo de otras metodologías. Para Reich «la
estructura biológica del observador no puede ser excluida de la investigación
científica y de la valoración crítica del resultado de la investigación» (FUN.
ORG.;. Reich). Esto es así puesto que el acorazamiento y la rigidez de la estructura de
carácter del investigador, se traslada a su propia estructura de pensamiento y, por
tanto, se proyecta en el interior del objeto de estudio, es decir en la misma
investigación. Se produce algo así como una resonancia entre el objeto de investigación
y el organismo del investigador.
La Orgonomía es un saber iniciático, es decir que para profundizar
en el conocimiento de la Naturaleza es necesario profundizar también en el conocimiento
de uno mismo en el sentido que Sócrates decía «conócete a ti mismo». Iniciático
puesto que hay un desarrollo dialéctico entre el individuo y la Naturaleza que lo
circunda, de tal forma que, a medida que uno va conociendo mejor aquellas funciones
análogas a las de la Naturaleza en un proceso de desvelamiento
que tiene dos ramas: una hacia sí mismo y otra hacia la Naturaleza. La diferenciación de
esta doble vertiente es lo que distingue a la orgonomía de otros saberes, que caen por lo
general en el misticismo y, por tanto, en la disociación entre el soma y la psique a
nivel personal, o del espíritu y la materia a nivel de la Naturaleza.
La orgonomía es un saber empírico, en contraposición a los
demás saberes iniciáticos, que suelen ser dogmáticos. Reich dice: «Hay una sola regla
común válida para encontrar la verdad específica válida para ti. Es la de aprender a
escuchar pacientemente lo que ocurre dentro de ti, la de darte a ti mismo una oportunidad
para encontrar tu propio camino, que es el tuyo y el de ningún otro».
La orgonomía maneja una concepción de la verdad como «desvelamiento».
Si existe una unidad que domina el todo, integrada por las funciones naturales objetivas
que son racionales, si, además, nosotros tenemos acceso a esa configuración racional del
mundo a través de nuestras funciones básicas, resulta que , en la medida en la que se
nos hagan presentes dichas funciones en nosotros mismos y en la Naturaleza, tendremos
acceso a la configuración racional del mundo y, en consecuencia, a la verdad de las cosas
mismas. Es decir, se nos «desvelarán» las cosas en su propio ser, esto es, tal como
son. Por ello, no existe una verdad absoluta, aunque sí existen funciones básicas de la
Naturaleza que son comunes a toda verdad. La verdad de cada individuo estará en relación
con la percepción coordinada del movimiento protoplasmático del viviente, con la
integración de todos los sentidos y, en especial, el denominado por Reich «sentido
orgonótico». En definitiva estará en relación con el contacto del individuo con sus
emociones y necesidades así como con su capacidad para satisfacerlas.
El funcionalismo orgonómico busca las analogías, el ritmo de base común, las
funciones básicas. Y en el proceso de investigación tiende a la simplicidad y a la
globalidad.
No obstante, esta búsqueda de la simplicidad
y la analogía no deja fuera la complejidad de la Naturaleza por dos razones básicas:
porque al funcionalismo no le interesa el objeto rígido y estático, sino el objeto en
cuanto relacionado con otros objetos, es decir , la función, y por tanto, aunque el
objeto de estudio tenga en común determinadas funciones parciales, se diferencia de otros
en su «singular» forma de expresión ; por
otra parte, el funcionalismo tampoco es perfeccionista, puesto que no es un pensamiento
interventor sino comprensivo.
Como todo movimiento dialéctico para la
orgonomía todo está en continuo devenir. El
movimiento es una categoría fundamental que domina el cosmos, cada movimiento de un
organismo vivo tiene una expresión global, esto es «significativa» y cada expresión
corresponde a un movimiento determinado, podemos caracterizar la motilidad espontánea de
un organismo vivo de la siguiente manera:
a) La motilidad bioenergética está
caracterizada por la pareja funcional de movimiento y expresión del movimiento.
b) La motilidad biológica está
caracterizada por la intensidad de las sensaciones y por la cantidad de cargas
bioenergéticas.
c) La motilidad bioenergética también está
caracterizada por procesos quimiofísicos, por el movimiento delos iones en los fluidos
corporales, por corrientes de acción en el corazón y en los músculos, por el movimiento
de combinaciones químicas, etc., y por el movimiento de sensaciones
d) La totalidad del organismo está
caracterizada somática o fisiológicamente por una unidad de distintas funciones de los
órganos, por una parte, y la percepción subjetiva del ego, por otra parte. La
percepción del ego es un reflejo de las excitaciones vegetativas activas, de las
distintas percepciones de órganos integradas en una unidad indivisible.
La totalidad inalterada de los funciones de
los órganos, tanto en el campo somático como en el psíquico, establecen la «salud» o
la «normalidad» en el sentido bioenergético.
Para el funcionalismo
orgonómico, la forma es un «movimiento «fijado» La disposición segmentaria de la coraza es la
expresión de una onda que se fija para formar un segmento estructurado del orgonoma y que
conforma al animal humano como tal, dándole su forma característica. La forma
fundamental de todo lo vivo el la forma ovoide, que recibe el nombre de orgonomo.
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